AMIGOS DE LO BREVE

sábado, 4 de septiembre de 2010

USURPADO

Dormía cuando tocaron a la puerta. ¿Quién podra ser si estoy solo en este chalet, en un bosque frondoso y profundo, lejos de la ciudad?, pensé. Por si las dudas, me levanté,  abrí y al asomarme no vi a nadie. Cerré y  volví a acostarme. Otra vez tocaron y  con paciencia volví a levantarme,  pero  nada. A la tercera pensé que soñaba y no le presté atención. Me desvelé un rato. Silencio.
Al fin el sueño venció mis ojos y otra vez escuché golpes. A regañadientes me levanté y la abrí de un golpe. Nada. Salí y caminé por el jardín en busca del pesado bromista, pero todo en derredor estaba quieto y callado.
Regresé a mi cuarto, pero la puerta estaba cerrada. Ahora era yo quien golpeaba. Adentro alguien roncaba…

5 comentarios:

  1. Bravísimo Héctor, me encantó.(Por las dudas esta noche no me muevo de la cama.

    Un abrazo.

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  2. Siento que cobraría mayor efecto de incomprensión si agrega una línea que diga que el personaje se encontraba totalmente solo en casa cuando vinieron a tocar,y ésto además siembra la duda de que si cuando salió a revisar su alrededor quien tocaba se metió a dormir y lo dejó afuera sin acceso.

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  3. Buen dato, Carlos, gracias, y feliz domingo!

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  4. El pobre que tocaba desde afuera quería dormir adentro al lado de esa luna....
    Muy buen cuento... me gustó mucho...!!
    Un beso

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