AMIGOS DE LO BREVE

domingo, 15 de abril de 2012

LAS SOMBRAS

Nunca se supo cuando comenzaron, lo cierto es que fueron reproduciéndose por millares hasta que llenaron todos los recovecos del planeta; se mezclaban entre la multitud y entraban a las casas, a los edificios, aun entre las camas de los amantes se confundían;  pero no hacian daño alguno. Eran solo sombras oscuras sin rostro definido y tan indiferentes como hojas secas al viento. El mundo se fue acostumbrando a ellas, eran casi trasparentes y se  iluminaban de noche con luz de luna. Solamente cuando llovía, las sombras se diluían entre las gotas y  se marchaban al cementerio más cercano…