AMIGOS DE LO BREVE

lunes, 13 de diciembre de 2010

LE OREDADREV SISENEG


El pensamiento se creó un cerebro. El cerebro creó  una mujer. La mujer se inventó al hombre,  se lo tragó, luego lo cagó y lo dejó abandonado en el edén. Como vio que no podía arreglárselas solo, decidió bajar a darle compañía por el resto de su vida.