domingo, 31 de octubre de 2010

DULCE DESEO FRUSTRADO


Cuando la pecosa y yo nos encontramos en aquel callejón, me enseñó una;  y le pedí, mejor, casi le imploré, que  al menos me dejara tocarla.

Y accedió…

¿Puedo darle una chupadita?

Su “NO” fue rotundo.

Y, riéndose, se echó a correr, dejándome sin probar un poquito de aquella piruleta  de fresa que tanto me  gustaban. Tenía para aquel entonces catorce años y fue, definitivamente, mi primera decepción con el sexo opuesto.

EL COLMO DE UN MUERTO

Solo y abandonado, murió de inanición. En su funeral repartieron chocolate caliente y panecillos.

TEXTICULOS

TEXTICULOS CHISPEANTES ... haikus, aforismos, epitafios, máximas, porbituarios, greguerias, etc.roverbios, anuncios clasificados, refrane...