AMIGOS DE LO BREVE

jueves, 28 de octubre de 2010

PARADOJAS DE LA VIDA

En mi niñez jugabamos y alguien gritaba ¡el último en llegar es marica! Ahora un niño grita lo mismo pero nadie se mueve.

EL CUENTO TRISTE QUE TERMINÓ FELIZ

Había una vez una lágrima que rodó hasta los labios y se convirtió en sonrisa.