AMIGOS DE LO BREVE

lunes, 2 de agosto de 2010

LA SEGUNDA VENIDA DEL CRISTO


Aunque no hay registro alguno que lo compruebe, Jesús sí retornó a la maldita Tierra en el siglo veinte, pero nadie se dio cuenta porque nació en una colonia del Caribe y creció más allá de la frontera con Arizona; en forma de mujer, de piel oscura; vivió como lesbiana; fue madre soltera, discapacitada, pobre; y para completar el colmo de los colmos no reunía los estándares de estética de la época: era gorda, fea, bizca, chueca y tenía la cara llena de granos. A la edad de treinta y tres años le quiso decir a la humanidad que no se preocuparan y no tuvieran miedo porque el Reino se acercaba, pero la mataron-cosa predecible-; sólo que esta vez la violaron y la colgaron de un poste piernas arriba. La enterraron bajo el nombre de Joana Doe. El único legado que dejó a la humanidad fue un jardín muy hermoso con hierbas medicinales, pero los federales lo confiscaron alegando que cosechaba ilegalmente coca y marihuana.