AMIGOS DE LO BREVE

domingo, 3 de octubre de 2010

CAPERUCITA VERSIÓN BORICUA

Era una chica que usaba capa roja-azul-verde, y quería ser Miss Universe, pero terminó de centerfold en la revista Playboy. Luego conoció a un lobo, que en realidad era un reguetonero, y la engañó, dejándola embarazada. Vino un leñador, que en realidad era un político mafioso, y le prometió villas y castillos; pero la abuela, que en realidad era una fiscal federal, los atrapó "in fraganti" y los metió  presos a los tres.

14 comentarios:

  1. Pero ¿por qué la apresan a ella si su único delito es un gusto desastroso con los hombres y -quizás- ese sueño un tanto vulgar de ser Miss Universo?
    ¡Pobre Caperucita!

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  2. Ja-ja-ja , HOLA Cartaphilus...porque aquí todo es burundanga indefinida...sin ton ni son politico.

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  3. Tu versión realista retrata muy bien el caperucitismo contemporáneo, y las realidades idiosincráticas que tenemos quienes hablamos español en cuanto al ejercicio del poder.

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  4. Asi es Carlos, y tenemos que aprovechar nuestra pluma para desahogarnos de tanto abrupto y atropello en nombre del poder por el poder.Gracias, compañero

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  5. JAJAJA me ha encantado, no quedó nadie, solo el microrelatista pa contarlo y cuidado que si abres de más la boca caes preso vos también.
    MUY BUENO RIVERO!

    Abrazo

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  6. A unos por cómplices y a otros por bandoleros, siempre domina la mano mayor...pobre caperucita, que no es otra cosa que el pueblo confundido...Gracias, Escarcha ;)

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  7. ¡Muy bien por esa abuela! Alguien que ponga preso a un político mafioso merece un aplauso emocionado.

    Un abrazo Héctor

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  8. Pero ojo, Patricia, mira que metió presa a la pobre caperucita...;)

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  9. Caray con la abuelita. Aunque esta caperucita no tenía pinta de niña buena, sino de ser un poco cantamañanas. Gracias por tu micro Héctor.

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  10. ¡Qué pena! Con esa lencería y perdiendo el tiempo en la carcel.

    Blogsaludos

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  11. Blogsaludos, Adivin...gracias por pasar...si, es una pena..

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  12. ¡¡Pobre caperucita!! al final salió mal parada, aunque el lobo no era tan fiero como lo pintaban, me fio menos de los cazadores.

    Bonito rincón.

    Un saludote, Irma.-

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